¿Eres tú? ¿Has venido para llevarme contigo liberándome de los diablos que me retienen? te estaba esperando...
Jamás desperté con tanto frenesí, embriagado por su aroma como si estuviera presente en mi habitación recostada junto a mi, esta respiración acelerada delata que el encuentro ha sido tan real como la vida misma, está aquí y a venido a por mi.
No dejo de ilusionarme y a los pocos días perder esa ilusión, creo que me estoy obsesionando con esa fémina a la que tanto ansío, la veo en cada chica que se planta ante mi lanzándome un beso, en cada mujer que aguanta mi mirada más de dos segundos...
Existes y podría ponerte nombre, no dejan de aparecer cabellos rubios en mi ropa, te huelo y te siento cada mañana al despertar, ¿si no te tengo junto a mí, por que no te echo a faltar?
Algo me dice que no eres tu quien me tiene que dar la oportunidad de vivir algo contigo, si no que soy yo quien tiene que dar el paso y buscarte entre la niebla de mis pensamientos, te veo con los brazos abiertos y ando sigiloso hacia ellos, pero mi desconfianza es tal que podría estar toda la vida de camino...
Dame una señal, grita mi nombre o bésame al despertar... y me lanzaré al vacío.
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