Tengo una cosa clara, no destaco en nada. No sé hacer nada a la perfección, no soy un lumbreras y es algo que todo el mundo sabe y que yo mismo reconozco. Pero... eso no es malo, ni mucho menos.
El pasar desapercibido se transforma muchas veces en una
virtud, se convierte en la naturaleza y en el medio para camuflar el talento
que uno tiene, dando como resultado la sorpresa del gentío.
Y es así como en mi vida voy consiguiendo logros y éxitos,
sin esperar grandes números, sin batir records, sin conseguir un galardón al
novio o al estudiante del año.
Quizás esta sea una técnica mediocre pero oye, ¡a mí me
funciona! Y mi revalidación del título "Best Player FIFA Mislata" lo
avala.
El no brillar entre un millón de estrellas deslumbrantes, no
significa una falta de luz, simplemente habrá que forzar un poco la vista para
poder apreciarla.