domingo, 31 de enero de 2010

Vida insufrible (pesimismo inside)

No puedo más, este mundo es injusto y no tiene remedio, merecemos ser extinguidos ¡y que llegue el fin del planeta antes del 2012 a ser posible! el ser humano está corrompido, la sociedad apesta, la vida es maravillosa para aquel que solo tiene ojos para ver su felicidad y consigue cegarse para no ver más allá.

¿Para que quiere uno leyes o el sentido común de las personas (en ocasiones más racional que las propias leyes) cuando la naturaleza y la vida en si son injustas con el ser humano?

Que la vida es así y da pan al que no tiene dientes, que siempre recibe puñaladas quien menos las merece, pues vale, sigamos así, que bonito es vivir ¿a que si?

Me asqueo y me estoy cansando, por que no puedo evitar mirar a mi alrededor y que nada de esto me afecte, no puedo dejar de darle vueltas a las cosas y de repasarlas una y otra vez buscando siempre el lado malo que siempre tienen.

Jamás aprendí a vivir sin darle importancia a nadie y no será por que no lo intentara alguna vez, le pongo atención a lo que apenas la tiene y siento dolor cuando otros lo sienten aunque este no me afecte.

No es problema de uno mismo que el ser humano sea la causa de su declive, pero mas de uno nos lo achacamos y consideramos tener parte de culpa cuando otros se lo pasan ligeramente por el escroto y se alimentan de las penurias de los demás.

La vida es puta y todos lo sabemos, si no te jode tu salud, te joderá tus sentimientos, si no puede joderte personalmente lo hará materialmente negándote o arrebatándote lo que con sudor conseguiste, si aun con esas no lo consigue con un poco de suerte estará próxima la fecha de tu muerte.

"La ignorancia es la base de la felicidad. Vivir ajeno a todo, en tu propio mundo personal, como si se tratara de un ecosistema cerrado, quizás esa sea la clave"

2 comentarios:

Anónimo dijo...

El sentido común es el menos común de los sentidos shurmano

Heroína. dijo...

Sí, esa foto la hice en el coche poco antes de caer como un tronquito... me da mucho royo, la verdad.