miércoles, 19 de agosto de 2009

Bella idiota (tributo)

Tarde o temprano encontraras tu felicidad en unas sabanas de seda, secaras tus lagrimas en las mangas de una camisa Burberry® y sollozaras a lomos de un arrogante bandido.

Te divertirás compartiendo nuevas aficiones que jamás soñaste tener, serás la reina de un castillo de diamantes el cual te construirás con falsas ilusiones, olvidaras que un día fuiste plebeya y que pudiste ser mía para siempre sin pedirte nada mas que tu sonrisa al despertar, pues no hay felicidad mas plena que la reflejada en los ojos de uno mismo y no la que quedará enmarcada a marchas forzadas en momentos puntuales de tu nueva vida dorada.

Y es que desde los antepasados mas recónditos, han ido desapareciendo los tesoros, las joyas mas preciadas cambiaban de dueño como si así lo decidiera el destino, comprendiendo que tu siempre serias un rubí inquieto en mis manos, siempre creí en que la naturaleza del amor y el sosiego siempre prevalecerían sobre las manos del conquistador, pero como toda carne débil, sucumbiste al poder pues nunca te agradó el sobrenombre de loca enamorada.

Fuiste corrompiéndote y contaminándote por los podridos placeres de la comodidad y olvidaste que lo que siempre te rodeará serán las manos de alguien que creíste querer por que te vendió el cuento de hadas que siempre soñaste de niña. Hadas que tarde o temprano dejaran de volar tras perder sus alas por la gran pena que invadirá para siempre sus corazones.

Y ahora que no puedes volver atrás, que ya dejaste de ser alguien para convertirte en el reflejo de aquella niña encaprichada con su primer amor, lloras a solas manchando tu bonito vestido de Prada®, mojando el asiento de tu regalo de cumpleaños, escapas lejos de la telaraña asfáltica de la gran ciudad, para no volver a respirar el ambiente cargado de la mentira que pesa sobre tu débil cuerpo de niña maltrecha.

Te deshaces de los incómodos zapatos de brillantes y acabas tirada en la gran cama de la desolación, esperando a ser penetrada por la avaricia y la indiferencia del hielo empapado en sudor y ginebra.

Sonríe pequeña mientras tus demonios descansan, pues mañana serás una loca adinerada.

1 comentario:

Leire dijo...

Hola vic!
Me estoy enamorando de tus escritos...son muy buenos.
Seguiré soñando.

Antes o después encontrare un instante de gozo, de felicidad, en la calidez de unas manos sobre mi piel, en la dulzura de unos ardientes labios o en el reflejo sincero de unos bellos ojos.
Me regocijare de mi fortuna entre delgadas paredes de cemento y en mi pequeño y sencillo universo, se elevaran castillos y gloriosos palacios con tu sola presencia, transformándome en esa embelesada princesa de mis infantiles sueños pasados, inocente y soñadora, transformaras el gris en luminoso arco iris y sabré que has llegado por fin, como siempre lo supe sin verte, como clamaba mi corazón.
No me importan las voces gastadas que a mi alrededor destilan su doloroso veneno, irónicas y amargas hace tiempo que dejaron de soñar y sin darse cuenta ya están muertas, vagando en su camino de insatisfacciones y dolor, buscando un desahogo equivocado entre brillantes tesoros vacíos de sentido, yo sigo soñando, imaginando tu ansiada llegada que colmará todas mis hambres, como yo satisfaré las tuyas.
No ansiaré nada más que verte cuando alce mis ojos, abrazarte cuando lo necesite y encontrarte en mi cama con cada amanecer.
Y serás transparente, limpio, porque así ha de ser el amor, sin mascaras ni caretas, sin reproches ni rencores, solo el encuentro de dos almas largo rato perdidas que irradian dichosas la verdadera razón por la que merece la pena vivir.
Un beso.
Leire.